Tudor afina su cronógrafo de carbono con el nuevo Black Bay Chrono “Carbon 26”
- notimeco
- hace 19 horas
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En la antesala del Gran Premio de Miami, Tudor presenta una nueva iteración de su cronógrafo en fibra de carbono: el Black Bay Chrono “Carbon 26”. La pieza continúa la narrativa iniciada en 2025 con el Carbon 25, reforzando el vínculo de la marca con la Fórmula 1 y, en particular, con el equipo Visa Cash App Racing Bulls, socio de Tudor desde 2024.

El cambio más evidente está en la estética. La carátula “racing white” se mantiene como base, pero ahora incorpora acentos amarillos inspirados directamente en el monoplaza VCARB 03. Los subdiales en fibra de carbono aportan textura y coherencia con la caja, mientras que el conjunto refuerza ese lenguaje visual ligado al automovilismo contemporáneo.

Más allá del color, el reloj conserva la arquitectura que debutó el año pasado. La caja de 42 mm está fabricada en fibra de carbono, acompañada por fondo, corona y pulsadores en titanio con recubrimiento PVD negro. El bisel taquimétrico fijo y la resistencia al agua de 200 metros mantienen el carácter deportivo funcional que define a la línea Black Bay Chrono.

En su interior late el calibre de manufactura MT5813, un cronógrafo automático con rueda de pilares y embrague vertical. Ofrece una reserva de marcha de aproximadamente 70 horas, espiral de silicio y certificación COSC, además de cumplir con los estándares internos más estrictos de Tudor en precisión (-2/+4 segundos por día). Es un movimiento que la marca ha adoptado como base consistente para sus cronógrafos deportivos recientes.

El “Carbon 26” no introduce cambios mecánicos ni estructurales respecto a su predecesor; su apuesta está en consolidar una identidad. En ese sentido, la estrategia de Tudor parece clara: una misma plataforma técnica que se adapta a distintos universos deportivos, desde el ciclismo hasta la Fórmula 1, variando principalmente en ejecución estética.

Donde sí hay una diferencia notable es en el precio. Esta nueva referencia se sitúa en 8,625 dólares, un incremento significativo frente al modelo anterior. En un contexto donde el reloj permanece prácticamente idéntico en especificaciones, la comparación resulta inevitable.
Limitado a 2,026 piezas numeradas, el Black Bay Chrono “Carbon 26” ya está disponible. Tudor sigue apostando fuerte por su presencia en la Fórmula 1, y este reloj es, en esencia, otra vuelta de tuerca a esa relación. Probablemente lo veremos en acción este fin de semana en Miami, dentro y fuera de la pista.



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