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Universal Genève rinde homenaje al mítico Compax de Nina Rindt en su camino hacia 2026

Universal Genève continúa marcando el paso de su esperada resurrección. Tras el lanzamiento de los Polerouter Tribute, la histórica casa suiza presenta ahora seis nuevos Tribute to Compax, un conjunto tan exclusivo como significativo, inspirado en los legendarios cronógrafos que Nina Rindt convirtió en ícono durante los años sesenta.

Más que simples reediciones, estos relojes funcionan como un adelanto de lo que la marca prepara para su regreso oficial en 2026.


Un tributo fiel al pasado

Las seis referencias se dividen en dos sets de tres piezas, todas con la misma arquitectura: caja de 36 mm x 12.67 mm, proporciones prácticamente calcadas al Compax original, con asas retorcidas, pulsadores tipo bomba, bisel fijo de aluminio y resistencia al agua de 50 m.

Para esta reinterpretación, Universal Genève apuesta por metales nobles, ofreciendo cajas en oro blanco o rosa de 18k, reforzando así el carácter exclusivo de la serie.

Los diales trabajan sobre una base de esmalte grand feu, un detalle poco frecuente en cronógrafos y que eleva la presencia de cada pieza. Los coleccionistas encontrarán interpretaciones tanto clásicas como inesperadas: desde la tradicional configuración “panda” o “reverse panda” hasta versiones menos ortodoxas en marrón o azul.


Magia mecánica con alma vintage

El mayor giro creativo —y uno de los más celebrables— aparece al interior. En lugar del histórico Valjoux 72, Universal rescató y restauró seis movimientos de manufactura Universal 281. Estas máquinas de cuerda manual laten a 18,000 vph y ofrecen cronógrafo con contadores de 30 minutos y 12 horas, además de 36 horas de reserva de marcha.

No se trata de una estrategia de continuidad: todo indica que este uso de calibres vintage es exclusivo de esta ocasión. La maison apunta a desarrollar ingeniería contemporánea para su futuro catálogo.


La firma de Nina Rindt: estilo ante todo

Si el Compax se convirtió en un ícono, fue en gran medida por la manera en que lo usó Nina Rindt, modelo y esposa del piloto de F1 Jochen Rindt. Su elección de llevar el reloj sobre una correa tipo Bund —inusual en mujeres de la época y muy ligada al ámbito militar— marcó un antes y después estético.

Universal retoma esta historia y la refina: cada correa Bund ha sido creada por el maestro artesano japonés Satoru Hosai, figura reconocida en el mundo del cuero, con un pasado en Hermès y experto en producir piezas totalmente artesanales. Sorprendentemente, esta es su primera incursión en correas de reloj.


Exclusividad máxima

Cada set está disponible únicamente bajo solicitud, con un precio de CHF 135,000. No habrá producción estándar ni acceso abierto: se trata de piezas de transición, símbolo de lo que Universal quiere ser nuevamente.


Mirando hacia adelante

Este lanzamiento es una señal clara de que Universal Genève está tratando su legado con atención quirúrgica. Las referencias a Nina Rindt conectan la historia del Compax con el espíritu del diseño contemporáneo, mientras que el uso de movimientos restaurados demuestra compromiso con la autenticidad.


Aunque todavía no anticipa del todo lo que veremos en 2026, este tributo prepara el terreno: una marca histórica que se toma su pasado en serio para construir su futuro.

Universal está de vuelta. Y ha decidido hacerlo con estilo.

 
 
 

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