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Ressence Type 9 IKE: un espectáculo de luz inspirado en la tradición japonesa


Desde su fundación en 2010, la firma belga Ressence, creada por el diseñador Benoît Mintiens, ha construido su identidad alrededor de una idea muy clara: replantear la manera en que se lee el tiempo. En lugar de recurrir a las tradicionales agujas, la marca utiliza una compleja arquitectura de discos rotatorios conocida como ROCS (Ressence Orbital Convex System), un sistema patentado que transforma la esfera en una especie de pequeño sistema planetario en constante movimiento.

El nuevo Type 9 IKE lleva ese concepto a un terreno aún más artístico. La pieza combina la estética futurista característica de la marca con técnicas artesanales japonesas ancestrales, dando como resultado un reloj que parece salido de una visión tecnológica, pero cuya decoración nace de métodos tradicionales con siglos de historia.

El Type 9, presentado en 2024, representa la expresión más compacta y accesible del universo Ressence. Su caja de titanio con recubrimiento DLC mide 39 mm de diámetro y 11 mm de grosor, proporciones que lo convierten en uno de los modelos más portables de la marca. El diseño mantiene uno de los rasgos más característicos de Ressence: la ausencia de corona. El ajuste de la hora y la carga se realizan girando el fondo de la caja, una solución que contribuye a la sensación de continuidad entre la caja y la esfera.

Todo el conjunto queda protegido por un cristal de zafiro abombado que se integra visualmente con el bisel marcado con índices de minutos. En su interior trabaja el módulo ROCS 9, impulsado por un calibre automático ETA 2892 profundamente modificado, encargado de animar el característico sistema orbital de discos que indican horas y minutos.

La verdadera protagonista del Type 9 IKE es su esfera, creada en colaboración con el artista japonés Terumasa Ikeda. A primera vista, el patrón puede recordar a un circuito electrónico o a una matriz de luces retrofuturistas, casi como si el reloj ocultara una placa tecnológica bajo el cristal.

La realidad es muy distinta. El diseño se realiza utilizando urushi, la tradicional laca japonesa, y raden, una técnica decorativa que emplea delicadas piezas de nácar incrustadas en la superficie. Ikeda desarrolló una composición específica para el sistema de discos del Type 9 y, para lograrlo, tuvo que curvar cuidadosamente los fragmentos de nácar para adaptarlos a la geometría convexa de los discos de Ressence, un desafío técnico considerable.

El concepto detrás del diseño también tiene una dimensión simbólica. Según el propio artista, el movimiento orbital del reloj le recordó a un sistema planetario, lo que lo llevó a explorar la idea del heliocentrismo: el momento histórico en que los astrónomos defendieron sus observaciones basadas en datos frente a la autoridad establecida. El resultado es una esfera que parece tecnológica, pero que en realidad está hecha con materiales y técnicas profundamente tradicionales.

El contraste se refuerza con el resto del reloj, completamente negro. Caja, bisel y correa permanecen en segundo plano para permitir que el juego de colores de la laca y el nácar destaque. La única intervención adicional proviene de los elementos luminiscentes que acentúan el patrón creado por Ikeda.

Como corresponde a una colaboración de este tipo, la exclusividad es parte fundamental de la propuesta. El Ressence Type 9 IKE se producirá en apenas ocho piezas, lo que lo convierte en una de las interpretaciones más raras del modelo.

 
 
 

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