top of page
Buscar

Rado Anatom Skeleton: el diseño se vuelve transparente

Rado amplía la colección Anatom con una variante inédita dentro de la línea: por primera vez, el reloj adopta una arquitectura esqueletada que deja al descubierto el movimiento y lo integra al lenguaje visual del modelo. El resultado es coherente con la identidad de la marca, donde el diseño industrial y la innovación en materiales pesan tanto como la mecánica.

Para entender este lanzamiento conviene volver al ADN de Rado. Desde sus orígenes como Schlup & Co. en 1917, y más tarde bajo el nombre Rado —un término que la firma asocia al esperanto para “rueda”—, la casa suiza ha construido una narrativa propia alrededor de la durabilidad, la ergonomía y la experimentación material. El DiaStar de 1962 marcó un hito en resistencia al rayado, mientras que el Integral de 1986 consolidó el uso de la cerámica de alta tecnología como uno de los pilares de la marca. De ahí que el lema “Master of Materials” funcione como una descripción precisa de su enfoque.

Dentro de ese contexto, el Anatom ocupa un lugar especial. Presentado originalmente en 1983, fue concebido a partir de una idea clara: un reloj que siga la anatomía de la muñeca. Su caja curva y el cristal de zafiro convexo, cilíndrico y continuo, no son recursos estéticos aislados, sino elementos pensados para lograr una sensación de integración total. En el Anatom, la comodidad es el concepto central.

La novedad de 2026 consiste en llevar esa identidad “de caja” hacia el interior. Rado define a este modelo como “fully anatomical”, una metáfora que traslada el protagonismo al movimiento, ahora visible como parte esencial del diseño. Engranajes, puentes y platinas quedan expuestos bajo el cristal, transformando la lectura del reloj sin alterar su silueta característica. La esqueletización aquí responde a una decisión estética y conceptual, más que a un ejercicio de virtuosismo técnico.

El reloj se acompaña de una correa de caucho gris, flexible, inodora y diseñada para resistir el desgaste, la radiación UV y distintos agentes químicos. El cierre sigue la misma lógica material de la caja, con cubierta de cerámica plasma y pulsadores en tono oro amarillo que retoman los acentos del dial.


En conjunto, el Anatom Skeleton encaja con naturalidad en la trayectoria reciente de Rado: reinterpretar una silueta reconocible a través de la ciencia de materiales y una arquitectura contemporánea. Más que un simple ejercicio de transparencia, esta versión refuerza la idea original del Anatom como un reloj pensado para llevarse, donde forma, función y ergonomía avanzan en la misma dirección.

 
 
 

Comentarios


bottom of page