PANERAI EN ANTIGUA GUATEMALA: UN VIAJE AL ORIGEN
- notimeco
- hace 2 días
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Hay experiencias que te recuerdan por qué te enamoraste de los relojes. Este fue uno de esos viajes.
Panerai nos invitó a Antigua Guatemala para presentarnos sus lanzamientos 2026 — relojes, dos días y una ciudad que parece detenida en el tiempo. Lo que vivimos merece más que un post.
Bienvenidos a la Pamily
Desde el aeropuerto el mensaje fue claro: esto no era una presentación comercial, era una experiencia. Un letrero que decía Pamily nos recibió al bajar del avión — y esa palabra resume bien lo que Panerai ha construido con su comunidad: algo que va más allá de un reloj en la muñeca.
En el vuelo ya veníamos mezclados — medios y clientes de la marca. Una mezcla curiosa que, con el tiempo, tiene mucho sentido. Panerai no separa a quien escribe sobre sus relojes de quien los usa. Todos somos parte de lo mismo.
El hotel en Antigua era un ex convento colonial. Al llegar a la habitación encontramos una carta de bienvenida, un impermeable, una gorra, un termo y un itinerario. Cada detalle preparándonos para lo que vendría.

Antigua: una ciudad atrapada en el tiempo
Si nunca han ido a Antigua Guatemala, vayan. Hay algo profundamente familiar en esa ciudad para cualquier mexicano — la arquitectura, el color de las paredes, el idioma, el ritmo de la vida. Podrías pensar que no saliste de casa. Pero entonces volteas y ves los volcanes. Eso te recuerda que estás en otro país, uno igual de fascinante.
El primer día caminamos por la ciudad con un guía divertido y peculiar que nos llevó por sus calles empedradas y sus iglesias coloniales. Éramos alrededor de 50 personas, y prácticamente todos con su Panerai en la muñeca. Nunca habíamos visto tantos Panerais juntos en un mismo lugar. Fue hipnótico.
Antigua tiene también ese encanto de lo que no cambió — camionetas antiguas que ya no llegan a México, como la Jimny de segunda generación circulando tranquilamente por las calles. Una ciudad que decidió quedarse como era y ganó.
El Volcán Pacaya: donde los relojes se ponen a prueba

El segundo día fue diferente. Nos recogieron temprano para llevarnos a las faldas del volcán Pacaya. Lo que siguió fue una caminata desafiante — pendientes que exigen, cráteres que sorprenden y vistas hacia el Acatenango y el volcán de Fuego que te dejan sin palabras.
Caminamos sobre lava seca. Asamos malvaviscos en una apertura de la tierra que expulsaba vapor caliente. Y en algún momento, entre el esfuerzo y el paisaje, entiendes por qué Panerai eligió este lugar. Sus relojes nacieron para la aventura, para la exploración, para los que se atreven. En las faldas de un volcán activo eso no es marketing — es verdad.
Con tu Panerai en la muñeca en ese momento, algo hace click.
La cena, los relojes y el regreso al origen

Al bajar del volcán nos esperaba la última noche: una cena de despedida en Villa Bokéh, el primer hotel en Guatemala — y uno de los primeros en Centroamérica — en recibir dos Llaves Michelin. Jardines enormes, una atmósfera que combina la elegancia colonial con la cocina italiana, y el marco perfecto para lo que vendría después.
Porque después de los postres llegaron los relojes.
Pudimos ver de cerca todas las novedades presentadas en Watches & Wonders 2026, pero también los lanzamientos que Panerai irá revelando a lo largo del año. Y hay algo que quedó muy claro esa noche: esta es una marca que volvió a sus raíces.
Hay un reloj en particular que llevábamos esperando. Por fin existe. No vamos a decir más — hay embargos que respetar y sorpresas que guardar — pero lo que viene de Panerai este año vale la pena.
Lo que sí podemos decir es esto: Panerai sabe quién es. Sabe de dónde viene. Y este año lo demuestra desde los modelos de entrada hasta las altas complicaciones. Eso es lo que más admiramos de la marca — la capacidad de honrar su ADN y al mismo tiempo sorprenderte.
Gracias
Queremos cerrar con un agradecimiento sincero a todo el equipo de Panerai México por la invitación y por construir una experiencia que va mucho más allá de presentar relojes. Eventos como este son los que reafirman por qué hacemos lo que hacemos. Fue un honor ser parte de la Pamily.
Más detalles de los modelos próximamente en notimeco.com y en nuestras plataformas.
























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