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Oris Big Crown Pointer Date “Bullseye”: La marca independiente que apunta a la historia

Hablar de Oris es hablar de independencia. Desde 1904, la firma de Hölstein ha construido su identidad lejos de grupos corporativos y de decisiones dictadas por la rentabilidad inmediata. Esa libertad de pensamiento ha definido su camino: relojes mecánicos, respeto por las personas y el entorno, y diseños donde la sustancia pesa más que el estatus. Pocas piezas resumen mejor esta filosofía que el Big Crown Pointer Date.

Presentado en 1938 como reloj de piloto, el Big Crown Pointer Date nació con una misión clara: legibilidad, ergonomía y utilidad real. La gran corona facilitaba el ajuste con guantes, los números arábigos se leían de un vistazo y la fecha, indicada mediante una manecilla central, aportaba una complicación práctica y distintiva. El resultado fue un diseño honesto y elegante que atravesó décadas sin perder vigencia.

Hoy, esa historia se reactiva con el Big Crown Pointer Date “Bullseye”, una reinterpretación que conecta distintos momentos del archivo de Oris. La carátula concéntrica en dos tonos —gris y blanco— remite a los relojes de bolsillo de la casa en la década de 1910 y a una estética que gozó de gran popularidad a mediados del siglo XX. El anillo de fecha en rojo y la manecilla puntero a juego aportan energía visual y refuerzan el carácter deportivo del conjunto.

La base es conocida y confiable: caja de acero inoxidable de 38 mm, corona sobredimensionada, bisel acanalado y movimiento mecánico automático que da vida a la complicación de fecha por puntero. Los detalles contemporáneos, como el cristal de zafiro abovedado con tratamiento antirreflejante y la correa de piel de ciervo sostenible Cervo Volante con sistema de cambio rápido, subrayan el enfoque actual de la marca sin diluir su ADN.

Ulrich W. Herzog, presidente de Oris y figura clave en la preservación de su independencia tras la crisis del cuarzo, lo resume con claridad: el Big Crown Pointer Date encarna el espíritu de la casa. Su regreso en versión “Bullseye” demuestra por qué este diseño pertenece a la historia de la relojería mecánica y, al mismo tiempo, sigue dialogando con el presente.

En un sector donde el lujo a menudo se confunde con exclusión, Oris mantiene una convicción constante: los relojes mecánicos deben emocionar, durar y tener sentido. El Big Crown Pointer Date “Bullseye” apunta justo a ese centro.

 
 
 

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