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Frederique Constant apuesta por la energía solar con el elegante Moneta Solarmetre

La colección Moneta de Frederique Constant continúa creciendo con una propuesta que combina diseño clásico y tecnología contemporánea. El nuevo Moneta Solarmetre conserva la estética refinada que convirtió a esta línea en una de las revelaciones recientes de la manufactura suiza, pero sustituye el movimiento tradicional por un calibre de cuarzo alimentado por energía solar, pensado para quienes buscan un reloj elegante con un mantenimiento prácticamente inexistente.

Disponible con esferas en blanco, azul hielo y burdeos, el Moneta Solarmetre se ofrece con un precio de 1,150 euros e incluye tanto una correa de piel con acabado tipo cocodrilo como un brazalete milanés de acero, dos opciones que permiten adaptar fácilmente su personalidad según la ocasión.

El Moneta Solarmetre mantiene intacta la identidad visual de la colección. Su caja de acero inoxidable mide 39 mm de diámetro, 44 mm entre asas y apenas 8.52 mm de grosor, dimensiones que le permiten conservar un perfil delgado y sofisticado.

El elemento que más llama la atención continúa siendo el anillo estriado ubicado alrededor de la esfera. Aunque a primera vista parece un bisel acanalado, en realidad se trata de un aro decorativo situado bajo el cristal de zafiro. Este recurso aporta profundidad visual y genera un interesante juego de luces, además de evitar uno de los inconvenientes habituales de los biseles estriados: la acumulación de suciedad entre sus ranuras.

El resto del diseño apuesta por la sobriedad. Índices aplicados con corte de diamante, agujas tipo dauphine y una discreta ventana de fecha a las tres conforman una estética inspirada en la relojería clásica, sin recurrir a referencias demasiado evidentes.

Las esferas presentan un acabado granulado y una construcción multicapa que aporta una sensación de profundidad. Gracias a una superficie superior transparente, los índices parecen flotar ligeramente sobre el fondo, creando un efecto visual que recuerda a algunos relojes vintage con gruesas capas de esmalte o laca.

La principal novedad se encuentra en el interior. El Moneta Solarmetre incorpora el calibre FC-120, desarrollado por La Joux-Perret, firma que al igual que Frederique Constant forma parte del Grupo Citizen.


El movimiento utiliza células fotovoltaicas ocultas bajo la esfera para transformar la luz en energía. Apenas un minuto de exposición es suficiente para proporcionar un día completo de funcionamiento, mientras que una carga total permite mantener el reloj en marcha durante hasta diez meses en completa oscuridad. Incluso después de permanecer sin energía durante un periodo prolongado, solo requiere unos diez segundos de exposición a la luz para volver a funcionar.

Este sistema elimina prácticamente la necesidad de cambiar baterías y convierte al Moneta Solarmetre en un reloj especialmente práctico para quienes alternan varias piezas en su colección.

Con sus 39 mm de diámetro, esta versión es ligeramente más grande que algunos modelos anteriores de la familia Moneta. Si bien los aficionados más tradicionales podrían preferir proporciones algo más contenidas para un reloj de vestir, el nuevo tamaño responde a las tendencias actuales y amplía su atractivo para un mayor número de usuarios.

En la muñeca transmite una sensación de solidez acorde con su rango de precio, mientras que el brazalete milanés aporta un carácter más contemporáneo sin romper la esencia elegante del conjunto.

El Moneta Solarmetre parece dirigido especialmente a coleccionistas acostumbrados a relojes deportivos que desean incorporar una pieza más elegante para ocasiones especiales. Su diseño toma inspiración de los grandes clásicos de la relojería sin caer en la copia directa, mientras que el movimiento solar ofrece una experiencia de uso sencilla y libre de preocupaciones.

Con una estética atemporal, buenos acabados y una tecnología práctica, Frederique Constant presenta una alternativa atractiva dentro del segmento de los relojes de vestir accesibles, demostrando que la energía solar también puede tener un lugar en la relojería clásica.

 
 
 

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