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Chronoswiss Lunar Chronograph Aurora

Fundada en 1983 por el relojero alemán Gerd Rüdiger Lang y relanzada en 2012 por Oliver y Eva Ebstein desde Lucerna, Chronoswiss ha construido su identidad sobre un lenguaje neoclásico muy reconocible: coronas tipo cebolla sobredimensionadas, biseles estriados, esferas guilloché y una clara inspiración Breguet. Con el nuevo Lunar Chronograph Aurora, la casa toma uno de sus cronógrafos históricos con fases de luna y lo reinterpreta con una estética vibrante y contemporánea.

El modelo original apareció a mediados de los años ochenta, en plena crisis del cuarzo, con fondo de cristal mineral y una combinación poco habitual de cronógrafo, fecha y fases lunares. Evolucionó en 1999 hasta convertirse en el Lunar Chronograph tal como lo conocíamos. Hoy, la versión Aurora respeta esa arquitectura clásica, pero introduce una esfera verde profunda con tratamiento CVD que cambia sutilmente entre tonos verdes y azulados según incide la luz.

La caja de acero mantiene proporciones contundentes: 41 mm de diámetro y 15 mm de grosor, con una imponente corona atornillada en forma de cebolla, bisel estriado y cristales de zafiro curvados con tratamiento antirreflejos en ambos lados. La hermeticidad alcanza los 100 metros. Predominan los acabados pulidos, mientras que los laterales y las asas atornilladas exhiben superficies satinadas que aportan contraste.

La esfera conserva la disposición tricompax tradicional: contador de 12 horas a las 6, pequeño segundero a las 9 y totalizador de 30 minutos a las 12. A las 3 horas se integra la fase lunar dentro de un subdial, y la fecha se indica mediante una aguja central con punta en forma de media luna color púrpura que señala la escala periférica. Tres anillos concéntricos organizan la información: el más externo para la fecha, seguido por la minutería/segundero del cronógrafo central y, finalmente, el anillo horario con numerales arábigos estilo Breguet. En el centro, dos patrones guilloché distintos —uno ajedrezado en los subdiales y otro concéntrico en la parte central— aportan profundidad. Todas las inscripciones son blancas, y las agujas abiertas tipo Breguet conviven con manecillas lacadas en blanco brillante y el llamativo puntero púrpura, un guiño moderno dentro de un conjunto marcadamente clásico.

A través del fondo visto se aprecia el calibre C.755, un movimiento automático basado en el Valjoux 7750 con módulo propietario de fases lunares y fecha, frecuencia de 4 Hz y una reserva de marcha de 46 horas. El rotor calado está recubierto también en verde CVD, en sintonía con la esfera, mientras que puentes y platinas presentan decoración Côtes de Genève y perlage.


El Lunar Chronograph Aurora se entrega con una correa de piel Nubuck en gris oscuro y tiene un precio de 10,800 euros. Una pieza que conecta directamente con los códigos históricos de la marca, ahora vestida con un carácter cromático que la coloca firmemente en 2026.

 
 
 

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