Casio amplía su colección de relojes mecánicos con el nuevo CMK-100 de titanio

Casio continúa explorando el mundo de la relojería mecánica con la presentación de la nueva colección CMK-100, una familia de cinco relojes automáticos que combina cajas de titanio, dimensiones compactas y una estética inspirada en los clásicos relojes de exploración. Con precios que comienzan por debajo de los 7,000MXN, esta nueva propuesta representa otro paso importante para la marca japonesa en un segmento históricamente dominado por Seiko y Citizen.

Durante más de cinco décadas, Casio construyó su reputación alrededor de los movimientos de cuarzo y la relojería digital. Sin embargo, en 2025 sorprendió a la industria con el lanzamiento del Edifice EFK-100, su primer reloj automático, seguido posteriormente por la colección EFK-200.
Ahora, con el CMK-100, la compañía presenta su tercera familia mecánica, apostando por un diseño más tradicional y funcional.

La inspiración proviene directamente de los relojes de campo o field watches, caracterizados por su construcción resistente, excelente legibilidad y dimensiones contenidas. Su estética recuerda a modelos como el Tudor Ranger, con una esfera de numerales arábigos, agujas sencillas y una caja diseñada para el uso cotidiano.
Uno de los principales atractivos de la colección es su construcción en titanio, un material poco habitual en relojes automáticos de este rango de precios. La caja mide 38 mm de diámetro, 11.4 mm de grosor y 44.7 mm de largo, proporciones que deberían permitir un ajuste cómodo en una gran variedad de muñecas.

Casio ofrece tres configuraciones de acabado: titanio natural, gris oscuro mediante tratamiento iónico y una versión en tono oro rosa. Todas incorporan un recubrimiento de carburo de titanio, desarrollado para mejorar la resistencia superficial frente a la abrasión.

Las especificaciones también resultan interesantes para su posicionamiento. Encontramos cristal de zafiro, corona roscada, fondo atornillado y resistencia al agua de 100 metros, características que refuerzan su orientación como reloj de uso diario.

La esfera mantiene una estética sencilla, aunque incorpora diferentes detalles que aportan profundidad visual. Su superficie presenta una textura granulada, acompañada por índices tipo bastón y numerales arábigos con apariencia tridimensional. Tanto los índices como las agujas están recubiertos con material luminiscente, mientras que una ventana de fecha se encuentra situada a las tres.
La colección incluye esferas negras con material luminiscente blanco, versiones con tonalidades envejecidas, una configuración gris oscuro y otra marrón que acompaña a la caja con acabado en oro rosa.
En el interior encontramos un movimiento automático japonés de 21 rubíes, que funciona a una frecuencia de 21,600 alternancias por hora y ofrece una reserva de marcha de aproximadamente 42 horas.
Aunque Casio no ha confirmado oficialmente el fabricante del mecanismo, sus características coinciden con las del Miyota 8215, un calibre ampliamente utilizado dentro de la relojería mecánica accesible. Esto representaría un cambio respecto al Seiko NH35 empleado en la primera generación del Edifice EFK-100.
Las cinco referencias estarán disponibles con diferentes opciones de correa y brazalete. La CMK-100TD-1A incorpora un brazalete de titanio, mientras que las versiones CMK-100TC-1A y CMK-100TCC-8A utilizan correas textiles. Por su parte, las CMK-100TL-1A y CMK-100TCL-5A se presentan con correas de piel.

Gracias al uso de titanio, el peso se mantiene especialmente contenido: 55 gramos en las versiones con correa y 98 gramos en la configuración con brazalete metálico.
La nueva colección Casio CMK-100 ya se encuentra disponible a través de distribuidores autorizados, con precios que comienzan en 299 euros para las versiones con correa textil y alcanzan los 399 euros para el modelo con brazalete de titanio.

Este lanzamiento confirma que Casio tiene intenciones de desarrollar una oferta mecánica cada vez más amplia. Después de introducir sus primeros automáticos dentro de la familia Edifice, la marca ahora explora un segmento donde la funcionalidad, la comodidad y la resistencia son fundamentales.
La combinación de titanio, cristal de zafiro, 100 metros de resistencia al agua y un movimiento automático japonés por menos de 7,000MXN convierte al CMK-100 en una propuesta especialmente competitiva.
Aunque su diseño sigue códigos ampliamente conocidos dentro de los relojes de exploración, Casio aprovecha su experiencia en la fabricación de relojes resistentes y accesibles para ofrecer una alternativa interesante dentro de un mercado donde cada vez encontramos más opciones mecánicas de origen japonés.



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