Blancpain: La marca que ha vencido el tiempo
- NOTIMECO
- 30 oct 2023
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Blancpain es una marca de relojes de lujo que puede presumir de tener una historia de más de 280 años, siendo la manufactura más antigua del mundo que ha mantenido una producción continua desde su fundación. A lo largo de los siglos, Blancpain ha sabido adaptarse a los cambios y desafíos del tiempo, conservando su esencia artesanal y su pasión por la innovación.

La historia de Blancpain se remonta a 1735, cuando Jehan-Jacques Blancpain, un humilde hijo de granjeros, se registró como relojero en el municipio de Villeret, en las montañas del Jura suizo1. Allí estableció su taller, donde fabricaba relojes de bolsillo y de pared con una gran maestría. La empresa familiar pasó de generación en generación, manteniendo el nombre y el prestigio de Blancpain.
En 1815, Frédéric-Louis Blancpain, el bisnieto del fundador, modernizó los métodos de producción y transformó el taller artesanal en una fábrica de producción en serie2. Introdujo una innovación sin precedentes en el mundo de la relojería al sustituir el dispositivo de rueda de encuentro por uno con escape de cilindro, lo que permitió desarrollar construcciones extraplanas1. En 1926, Blancpain se asoció con el relojero John Harwood y comercializó el primer reloj de pulsera automático2. Cuatro años después, lanzó el “Rolls” rectangular de Léon Hatot, que se convirtió en el primer reloj de mujer automático del mundo.

En 1932, tras la muerte de Frédéric-Emile Blancpain, último descendiente directo del fundador, la empresa pasó a manos de Betty Fiechter, su colaboradora durante años y la primera mujer en acceder al puesto de consejera delegada de una empresa relojera de primer orden1. Junto con su sobrino Jean-Jacques Fiechter, trabajaron unidos durante 20 años hasta que Betty se retiró. Bajo su dirección, Blancpain creó algunos de sus modelos más emblemáticos, como el Fifty Fathoms, el primer reloj de buceo moderno lanzado en 19532.

En 1961, Blancpain entró a formar parte del grupo SSIH (Société Suisse pour l’Industrie Horlogère), junto a marcas como Omega, Tissot y Lémania1. Además de la manufactura de relojes con su nombre, Blancpain se convirtió en un centro de producción de movimientos para el grupo. Sin embargo, con la llegada del cuarzo en los años 70 y 80, la relojería mecánica entró en crisis y Blancpain estuvo al borde del cierre.
La salvación llegó en 1983, cuando Jacques Piguet, heredero del negocio familiar creado por Louis-Elysée Piguet en 18591, adquirió Blancpain junto con Jean-Claude Biver, un joven y visionario relojero. Juntos trasladaron la manufactura a Le Brassus, en el valle del Joux, donde permanece hasta ahora. Este movimiento supuso mucho más que un cambio de ubicación, ya que a partir de entonces comenzó una etapa de potenciación de la exclusividad y la calidad de su saber hacer.

Mientras algunos especialistas auguraban el final de los relojes tradicionales con la llegada del cuarzo, Blancpain centró sus esfuerzos en fabricar grandes complicaciones en relojes de pulsera. La manufactura empezó a fabricar relojes siguiendo el más puro estilo tradicional, análogos en su espíritu a los que Jehan-Jacques Blancpain y sus herederos habían realizado más de dos siglos atrás. A partir de entonces, Blancpain contribuyó con todas sus fuerzas a la renovación de la relojería mecánica, recuperando las complicaciones tradicionales y dando a conocer la historia del gremio relojero y las obras maestras que suponen el culmen de la relojería. La cantidad de primicias mundiales y de patentes se multiplicó con un impresionante desfile de movimientos nuevos. Entre otras complicaciones, Blancpain recuperó en 2008 el Carrusel, una complicación olvidada durante más de un siglo, y lo integró por primera vez en la historia en un reloj de pulsera.

En 1992, Jacques Piguet aceptó vender Blancpain y Frédéric Piguet al grupo SMH (Société Suisse de Microélectronique et d’Horlogerie), que más tarde se denominaría Grupo Swatch. Bajo el liderazgo de Nicolas G. Hayek, fundador y presidente del grupo, Blancpain siguió creciendo y consolidando su posición como una de las marcas más prestigiosas y respetadas del mundo. En 2002, Marc A. Hayek, nieto de Nicolas G. Hayek, pasó a ser presidente y consejero delegado de Blancpain1. Bajo su dirección, la marca ha seguido innovando y creando relojes excepcionales, como el Villeret Quantième Perpétuel 8 Jours, el L-Evolution Tourbillon Carrousel o el Fifty Fathoms Bathyscaphe Flyback Chronograph.
Blancpain es una marca que ha sabido mantener vivo el arte de la relojería en el siglo XXI, combinando la tradición con la innovación, el respeto por el pasado con la visión de futuro, la elegancia con la funcionalidad. Sus relojes son auténticas joyas que reflejan la pasión y el talento de sus maestros relojeros y artesanos, que trabajan con los más altos estándares de calidad y precisión. Blancpain es una marca que ha desafiado el tiempo con su historia, y que sigue escribiendo su leyenda con cada nuevo reloj.



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